viernes, 21 de septiembre de 2007

Cinco

Ocaña era madridista y pequeñajo. Llevaba la camiseta de Butragueño en verano y un plumífero verde y amarilo en invierno.
Además, se parecía al actor de la película "Solo en casa". Cuando se hizo mayor, dijo -nada más y nada menos- que se iba a Japón a meterse cura, pero eso es otra historia.
-Me quedo solo en casa- me dijo un sábado- vente con Lasso. Mi madre me ha dejado una olla express llena de albóndigas. Pasamos por tu casa a la una y media.
-Vale- respondí.
A la una y media estaba esperándolos en el sillón que había en mi portal antes de que lo robaran. Pero no aparecía nadie. Dieron menos cuarto y las dos. Nada de nada. Muy enfadado, me fui a casa de Ocaña. Llamé al timbre y me abrió el muy idiota con una albóndiga pinchada en un tenedor.
-Ocaña-le dije- métete las albóndigas por el culo.
Y me fui corriendo a mi casa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola soy vuestra fan mexicana...no se donde estoy escribiendo pero es para deciros que he escuchado vuestras tres últimas canciones. Enhorabuena. La de me dejes en paz (no se si es el nombre correcto) la he catalogado entre mis canciones preferidas. Me gusta muchísimo.
Enhorabuena chicos...
Besicos desde el otro lado del atlántico.
Marta Cebollada

Nubosidad Variable dijo...

hola martísima
¿cuándo tocamos en Df?