
Se le vino a la cabeza la idea de que su único patrimonio era su memoria, dependía enteramente de ella. Todo lo bueno de su vida estaba allí encerrado, esperando a ser revisionado de cuando en cuando.
Su colección de buenos sentimientos y buenas intenciones, los recuerdos, las amistades, los amores, y las mejores canciones.
Supo que iba a morir.
Fue objetivo, no opinó, simplemente se enteró.
Sintió un guiño extraño, como si hubiese hecho balance de lo vivido y lo diera por bueno.
Una emoción fría, casi aséptica, lo envolvió agradablemente mientras sus ojos comenzaban a empañarse.
Sonrió gélidamente, y a cámara lenta fue dejando de percibir.
Completamente concentrado tuvo tiempo de pensar en todo y en todos
Uno a uno los amó y se despidió de ellos
De repente ya no existía…
Su felicidad continúa gravitando.
2 comentarios:
We love you all.
Me gusto el blog y la materia gris que hay en el ,sos un nuevo amigo de bitacoras y pase a saludarte y a seguirte, que tengas una gran semana,Helen desde israel.
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